La cocina de la abuelita – RiendaSuelta

La cocina de la abuelita

La cocina casera ya no se come en casi ninguna casa. El tamaño de las cocinas, las familias más pequeñas o el ritmo de vida hacen que el rito de juntarse a probar guisos y recetas cocinadas por horas (o días) sea una verdadera rareza.

Pero la tradición no está muestra señores! Por que acá Elon Meat te da los tips necesarios para que impresiones a tus invitados con una cocina vintage.

 

Riñones

Un manjar para nuestros padres y abuelos, y un producto casi desconocido para más de una generación.

El secreto de este corte está en limpiarlos bien,. Primero, con un cuchillo debemos sacar todas las partes duras que nos encontremos, para luego dejártelos remojando en agua con vinagre y sal por al menos media hora; así su sabor será suave.

Si quieres asegurarte de eliminar todo gusto potente, puedes cortarlos en rodajas antes de sumergirlos.

Luego del remojo, los pasas por agua y los puedes cocinar en una sartén con el sofrito de tu gusto.

Una vez cocinados, puedes terminarlos con un toque de licor como jerez o incluso whisky.

 

Lengua

Otro clásico injustamente relegado de las cocinas. Una lengua bien seca y servida con la salsa justa. Puede ser una verdadera delicia.

Acá nuevamente el secreto es limpiar bien el corte; primero, con la ayuda de un cuchillo, debes pelarla de la membrana exterior, y luego sacarle tipo tipo de durezas que encuentres.

Luego cocínala en olla a presión en agua con sal y las verduras de tu preferencia por un poco más de una hora o hasta que esté blanda.

La puedes cortar en rodajas y servirla en salsa negada o simplemente con mostaza.

 

Chunchules

Hablemos, claro, los chunchules corresponden al intestino delgado del animal. Y si bien esto suena algo fuerte, si están bien cocinados pueden ser una verdadera delicia.

A riesgo de ser lateros, nuevamente la recomendación es la misma: Limpiar muy bien el corte antes de pensar siquiera en cocinarlo.

Hay varias técnicas, pero una de las más populares es lavarlos bien por dentro y por fuera, eliminando toda grasa o trozos duros.

Una vez limpios, se pueden trenzar para hacerlos a la parrilla o plancha o se pueden rellenar al estilo árabe.

 

Ubres

 

Estas sí que son una verdadera rareza en esta época, un plato que con suerte se puede encontrar en algunas parrilladas periféricas.

Este corte corresponde a las glándulas mamarias del animal, muy apreciadas en el Chile del siglo pasado, y como todos los cortes de los que hablamos acá, hay que tener especial cuidado en la limpieza.

Elon Meat te recomienda dejarlas en remojo durante un poco menos de tres horas antes de cocinarlas. Una vez pasado ese tiempo, cocínala en agua hirviendo acompañada de gajos de cebolla y las especias de tu preferencia por cerca de una hora y media o hasta que esté blanda.

Puedes pasarla por la parrilla o la plancha para darle una nota ahumada y acentuar aun más sus sabores.